viernes, 12 de febrero de 2016

La Alegría No Tiene Límites



El presidente argentino Mauricio Macri se incrementó un 30% su salario. Eso quiere decir que cobra un 30% más de lo que cobraba la ex presidenta Cristina Fernández. 

Lo curioso es la impunidad con que se maneja esta derecha rancia que gobierna hoy al país. Es al menos una provocación que en medio de paritarias de trabajadores con un techo del 25%, el primer mandatario se aumente su sueldo un 5% más de lo que pretende aumentar a lxs trabajadorxs. 

La revolución de la alegría está pasando su límite. Cambiemos no solo se nos ríe en la cara, sino que deliberadamente está buscando una confrontación con la ciudadanía y los partidos políticos opositores.

Entendamos que el Gobierno Nacional le queda grande a un sujeto que en 50 días de gobierno pasó la mitad de licencia. Comprendamos que hace agua por todos lados. Démonos cuenta que si esto fuera el juego de la batalla naval la Argentina estaría en el cuadro M-16: Hundida!

¿Será que el presidente Macri busca que lo echen en vez de ser un poco más digno y renunciar?

jueves, 11 de febrero de 2016

Inclusión: la pauta cultural



¿De qué hablamos cuándo hablamos de integración? ¿A qué nos referimos cuándo decimos la palabra inclusión? ¿Es un simple “tolerar” a lxs otrxs? ¿Qué pasa cuándo se ponen en juego discursos inclusivos pero a la primera de cambio las palabras dicen otras cosas? ¿Existe realmente el “no quise decir eso” o es una patraña para conformar a esx otrx que consideramos diferente sin ser juzgadxs como discriminadorxs o segregacionistxs?

No es la primera vez que me cuestiono estas cosas. Desde hace años que lucho conmigo para no usar términos que traigo muy arraigados, culturales, bajadas de línea social que descalifican a lxs otrxs que no son como yo. Muchas veces me encuentro calificando a alguien de “negrx de mierda” porque le robó a un/a “blancx no de mierda” sin tomarme siquiera el tiempo de pensar qué pasa por su vida para que esx muchachx haya llegado a ese extremo de tener que robar. Muchos dirán que se trata de una necesidad económica no resuelta. Puede ser. Otros dirán que es una cuestión cultural. Tal vez. Los más derechistas dicen que son así, que no tienen solución y que deben estar en la cárcel. Eso no lo puedo pensar ni por casualidad, porque no creo que las personas tengamos iguales oportunidades en la vida y tampoco creo que sea la solución. 

También veo que de nuestras discriminaciones no nos hacemos cargo. Siempre el/la otrx es el/la culpable. Y a esx otrx le ponemos nombre: negrx, puto, puta, histéricx, chorrx, trabuco, frígida, ñoqui, chetx, cabeza, e innumerables etcéteras. Pero nunca frenamos y nos ponemos a pensar por qué tenemos ese tipo de costumbres tan sectaristas. Quizás esas sean las cosas que hacen la verdadera grieta en éste país, quizás sea momento de dejar de ponerle rótulos a las personas.

Navegando ociosamente por una red social encontré una página dedicada a lxs solterxs. Me pareció un buen espacio para interactuar con otrxs. Pedí solicitud de ingreso y me lo concedieron.  Me encontré con gente de todo tipo aunque la condición es que fuera gente del palo peronista, pero con todo parecía lo suficientemente amplia para albergar gente de otros palos como el socialista. 

Tristemente vi que de ser un espacio para la interacción entre compañerxs empezó a convertirse en diferentes guetos. Pasó de ser una página dedicada a lxs solterxs peronchxs para ser dos páginas, una para lxs menores de 40 años y otra para los mayores de esa edad. Dentro de la página de menores de 40 años empecé a ver álbumes de fotos dónde la sectorización se realizaba por orientaciones sexuales. Habían álbum que titularon algo así como “varones homo”, “mujeres homo”, “heteros”, etc. En las fotos de portadas de dichos álbumes te encontrás con hombres y mujeres hermosxs, gente irreal, digo, estereotipos de belleza que no existen.

Ahí entendí la famosa grieta de la que todxs hablamos. No creo que hagan falta los rótulos para encasillar a las personas. No creo que en una página dónde uno busca novix tengamos que separarnos por franjas etáreas u orientaciones sexuales. No creo que sea justo para nadie que un puñado de administradorxs definan dónde uno encaja. 

El kirchnerismo ha sido pionero en ampliación de derechos. Es la primera vez que lxs mayores adultxs interactúan con el resto de la población y eso es porque ya no son el estorbo que otros gobiernos les hicieron creer que son. Son personas productivas, son personas a quienes sus vidas no se les acabó con la jubilación, son personas respetadas por lxs más jóvenes y son fuente de sabiduría de vida. Pero como dejarlos afuera queda mal, los ponemos en un grupo aparte para que no se mezclen con la juventud con el pretexto de que puedan interactuar con gente que hable su mismo idioma y con los mismos códigos. 

Lo mismo pasa con otros sectores como la comunidad LGBT. Si hay algo de lo que conocemos es de discriminación. Vivir en el closet fue un medio de autoprotección durante años, hasta que en 2010 se pudo obtener la Ley de Matrimonio Igualitario. Si, igualitario. Eso significa los mismos derechos para todxs. Y como todas las leyes importantes, Matrimonio Igualitario e Identidad de Género fueron posibles en gobiernos peronistas, como la ley de voto femenino. Entonces, siguiendo esa lógica, es impensable que se generen guetos en espacios peronistas. Más impensable es que se usen términos como “homo”, cuándo, lo dijo muy claro el compañero Pablo Ayala de la Agrupación Putos Peronistas: “Los gays son de la derecha, los putos peronistas”. Eso quiere decir que hay palabras que se resignifican y se transforman en movimientos populares. Pedro Robledo del PRO es gay, los peronistas somos putos, tortas, travas, pero nunca homos. 

La idea de inclusión no es otra cosa que el respeto por todxs lxs integrantes de una sociedad. La interacción entre los miembros debe ser dentro del marco del respeto, la aceptación y la comprensión. En mi barrio convivo con gente de todo tipo y no etiqueto a nadie como si fuera el estante de los condimentos. Puedo charlar con la vecina de junto que tiene 40 años más que yo de igual manera que con el pibe del almacén que tiene 20 años menos. Hablo con el morocho tanto como con el rubio, con la familia pobre como con la que tiene un mejor pasar. Estas situaciones que a muchxs les parecerá una trivialidad son verdaderamente graves porque condicionan, separan y estereotipan y son pautas que debemos empezar a transformar si la inclusión que pregonamos es real y sentida.

lunes, 1 de febrero de 2016

Sonría! Lo Estamos Intimidando.




El día 30 de enero de 2016, en el Parque Central de Mendoza, compartimos con miles de compañeros peronistas y kirchneristas las palabras de Martín Sabatella en el marco de la lucha por mantener en pie la Ley de Servicios Audiovisuales – AFSCA y AFTIC – o Ley de Medios, dónde se habló de la política neoliberal que vivimos por estos días en la Argentina, de los decretazos del Presidente Mauricio Macri, etc., todos temas que son por demás conocidos para quienes nos situamos en el lugar de la oposición de la Alianza Cambiemos, indistintamente del color político que tengamos.

Pero no es de eso de lo que quiero hablar en esta oportunidad. Hubo algo que me llamó poderosamente la atención y que ningún medio de comunicación local o nacional parece haberse percatado. 

En medio del acto y del fragor militante, un helicóptero comenzó a sobrevolarnos en círculos. Así estuvo más de 10 minutos, dándonos vuelta por encima de la cabeza. No era un helicóptero de la Policía de Mendoza, los canales de televisión locales no cuentan con un helicóptero para filmar desde altura, entonces la pregunta que varios de los compañeros que estábamos presentes nos hicimos es: ¿nos están vigilando?

Muchos militantes filmaron el evento, otros sacamos fotos para documentar lo que estaba sucediendo para poder compartirlo en los únicos medios de expresión que nos van quedando: las redes sociales.
Repensando todo lo sucedido, se me vino a la cabeza una concentración a la que asistí a finales de diciembre de 2015, en la explanada de la Legislatura Provincial dónde observé apostado a un costado de los manifestantes un furgón de Gendarmería. Confieso que me sentí intimidado. ¿Un furgón de Gendarmería en una manifestación pacífica? Nunca en los doce años anteriores vi en una manifestación a las fuerzas de seguridad apostados. Lo mismo pensé el sábado. ¿Un helicóptero sobrevolando el acto de Sabatella? Permítanme que me parezca mínimamente raro.

Fue entonces cuándo entendí que lo que está intentando hacer éste gobierno es instalar el miedo, la persecución, el terror a salir a las calles a manifestarnos. En otras épocas estos eventos hubieran sido parte de un plan del Terrorismo de Estado. En otras épocas hubieran estado las fuerzas represivas en pie de guerra levantando compañeros y desapareciendolos, aunque el Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, diga lo contrario.

El gobierno de Cambiemos no puede levantar compañerxs y desaparecerlos, pero los mecanismos que están utilizando no son muy diferentes a los de aquellas épocas de horror. Montan presencia para hacernos temerosos y claudicar en nuestras luchas por los derechos adquiridos, levantan compañerxs y los encarcelan, tal es el caso de Milagro Sala y de Rodolfo Aguilar, obligan a compañeros estatales a abrir sesión de sus cuentas de facebook personales en una computadora delante del jefe jerárquico para así saber qué ideología política tiene ese compañero y, en caso de ser oposición, es tachado de ñoqui y dejado cesante en sus labores habituales. Todo lo anterior en complicidad con el Poder Judicial, las Subsecretarías de Trabajo y, en muchos casos, con el silencio de los sindicatos. Es, a mi humilde entender, una forma ayornada de terrorismo, más moderna, más estilizada, pero que a pesar de convencer al votante ignorante (entiéndase como ignorante a aquel votante que ejerce su derecho sin la menor información de lo que significan las derechas a nivel mundial y latinoamericano, y sin saber siquiera quiénes son los candidatos a gobernarnos) no deja de ser un Estado represor.

Sin ir más lejos, en Plaza de Mayo, Buenos Aires, el Gobierno Nacional apostó efectivos de seguridad para impedir el tránsito de cualquier persona que lleve consigo distintivos del Frente para la Victoria, Kirchnerismo o Peronismo. Eso no lo digo yo, está documentado en videos. O las redadas por portación de cara dónde se demora a los ciudadanos con fines “identificatorios” por presumir que son delincuentes. Es decir, si sos morocho tenés antecedentes.

Si bien los gobiernos nacional y provincial son legítimos desde la perspectiva de sufragio, comienzan a tambalear en un hilo muy delgado donde sus prácticas son totalitarias, y esas prácticas también se legitiman con el apoyo de la derecha social y el silencio de los corderos que votaron pero hacen la vista gorda ante cualquier atropello por parte del Estado.


viernes, 29 de enero de 2016

SILENCIANDO LUCHAS



Desde el 17 de enero de 2016 que Milagro Salas se encuentra detenida en una cárcel de la provincia de Jujuy. Los delitos que se le imputan son todos excarcelables. No tienen un solo elemento firme para poder sostener una detención ilegítima. Ni siquiera tuvieron el menor prurito en hacer las cosas medianamente bien. 


No se puede esperar otra cosa de un gobierno provincial que está en estricta concordancia con el gobierno nacional. 


Las detenciones a los referentes sociales y sindicales se pusieron a la orden del día, no tanto para callar esas voces como para mostrar a la ciudadanía las herramientas “aleccionadoras” que el Estado – en estos casos terrorista, definición de Estado que infunde terror – quiere que nosotros internalicemos para no convertirnos en una piedra en su zapato, como es el caso de Milagro y del Secretario General de la CTA y el ATE de Río Negro Rodolfo Aguilar. 


La flamante ministra de seguridad Patricia Bullrich dijo claramente que reprimiría las protestas sociales. Lo que no entiende la gente de la Alianza Cambiemos – cualquier parecido con la Alianza que llevó a De La Rúa a la Casa Rosada es pura coincidencia – es que lejos de demonizar a estos referentes los convierten en un estandarte de las luchas sociales tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Todas las cumbres de Presidentes Latinoamericanos y los Organismos Internacionales se expidieron sobre la inmediata liberación de Sala, a lo que el gobierno no le estaría prestando la menor atención. Y eso no se explica de otra manera que entender a éste aparato gubernamental como un aparato represivo dónde se gobierna por la fuerza, llevándose puestas todas las instituciones y a todos los actores sociales. 


Ahora el panorama está complicado, la sociedad no comparte los mecanismos que MM usa para gobernar, pero la cosa empeorará en marzo, cuándo salgamos todos a paritar nuestros salarios y nos demos cuenta que no solo no habrá recomposición salarial, además habrá una eventual “paz social” por decreto. 

Y espero que sea ese el momento en que se rompa el silencio de los corderos que votaron éste modelo guiados por el odio a lo popular y por la pretensión aspiracional a pertenecer a una clase que les es ajena. Ojalá que ningún cordero termine detenido por defender sus derechos.

jueves, 28 de enero de 2016

LOS ARGENTINOS VOLVEREMOS A SER DERECHOS Y HUMANOS

El 27 de enero de 2016, luego de fuertes presiones sociales por la indiferencia del gobierno nacional respecto de las políticas de derechos humanos impulsadas desde el año 2003 por el ex presidente Nestor Kirchner, el Presidente Mauricio Macri decidió recibir a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

Pero como era de esperarse, no fue él quién le diera la bienvenida a Carlotto, sino una comitiva encabezada por el jefe del Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, y el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis. 

Estela estuvo acompañada por la organización Hijos, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), entre otras.

Si bien en la reunión Peña se comprometió a continuar con las mencionadas políticas que ya son un emblema nacional e internacional, también dejó claro que existen disidencias entre las exigencias de Carlotto y lo que el gobierno del PRO estaría dispuesto a ceder.

Lo curioso es que al cabo de 50 días Macri lleva liberados siete represores en La Pampa y en Entre Ríos, lo que nos plantea la duda de si efectivamente Peña está dispuesto a darle continuidad a los Juicios y Castigo a los represores en el marco de los Juicios por delitos de Lesa Humanidad. También se transforma en una incógnita qué pasará con los actores civiles que colaboraron con la dictadura cívico militar que tuvo inicio en el año 1976.

De todas maneras habrá que esperar a ver si Peña, o sea Macri, cumple con su palabra de continuidad y si va a ser efectivo el juzgamiento a civiles. Permítanme poner en duda esto último ya que, entre otros asuntos, debería encargarse de investigar la causa por Papel Prensa, empresa que fue adquirida en un marco de torturas y muerte en el gobierno militar, y viendo a Héctor Magnetto visitar a nuestro presidente en la Casa Rosada se me hace difícil creer que Macri tenga la más mínima voluntad política de investigar tamaña causa. No olvidemos que MM no significa Mauricio Macri, sino Macri-Magnetto.

Carlotto aprovechó la reunión para pedir por la inmediata liberación de la Parlamentaria del Parlasur Milagro Sala, solicitud que fue rechazada de plano por Peña por considerar que no es un tema que se encuadre en políticas de Derechos Humanos. Pero si escuchamos las palabras del Presidente en la cumbre de UNASUR pidiendo la liberación del extremista violento Leopoldo López entendemos que el tratamiento de presos políticos difiere entre los de extrema derecha y aquellos que vienen de los colectivos sociales, tal el caso de Milagro como fundadora de la Asociación Tupac Amaru. 

Tengamos presente que la obra de Milagro es reconocida tanto a nivel nacional como internacional y su detención ilegítima, arbitraria es un hecho digno de un gobierno de facto, lo que me lleva a pensar si la comparación que hizo Estela comparando el gobierno de MM con la última dictadura militar es tan errada. ¿Por qué Peña se enoja con tal comparación? Para que un gobierno sea democrático no basta con haber sido elegido por el voto popular, también tiene que respetar la independencia de poderes y abrazar la Constitución Nacional.

FUENTES